miércoles, 22 de mayo de 2013

Las 10 claves de la Novela Negra

Leer una buena novela de género negro, policiaco o detectivesco, puede resultar una experiencia muy placentera habida cuenta del éxito con el que goza este género entre los lectores de medio mundo. De eso no hay duda, pero ¿nos hemos preguntado alguna vez cuáles son las claves de que una novela negra funcione bien?

Aquí van algunas pistas y por supuesto no debemos olvidar el hecho de que para romper las reglas hay que conocerlas a fondo.

La Diosa perdida es una novela de
género negro en donde el detective
es un personaje fuera de lo común.
1. Protagonista fuera de serie. Debe ser alguien distinto del común de los mortales. Por lo general, se trata de un detective. El detective es una figura esencial del género. Incluso los maestros de la novela negra, con Hammett a la cabeza, Ross Macdonald y Chandler incluidos, no prescindieron de él. 

Al revés, crearon personajes que son referentes obligados: Sam Spade y el Agente de la Continental (Hammett), y Philip Marlowe (Chandler). Sin olvidar por cierto a sus abuelos y retoños, Sherlock Holmes, el padre Brown, Hércules Poirot, el comisario Maigret; y más recientemente el sueco Wallander, Warshawski la mujer policía de Chicago o el comisario siciliano Montalbano.

Hay una categoría de lectores que sigue a un detective, se identifica con él y pide más libros con su figura o su forma de actuar, a veces moldeadas por el cine.

El detective debe de tener un talento extraordinario. Siempre será capaz de ver y entender más que nosotros. Su inteligencia es aguda y rápida a la hora de conectar acontecimientos y sacar conclusiones. Posee un talento incuestionable.

2. Debe haber un tema interesante alrededor del crimen que justifique la narrativa. El hampa, los celos, el crimen organizado, el asesinato en serie, por un lado; o las empresas o gobiernos corruptos, personajes depravados, sexo tórrido y retorcido, iglesias inflamadas de lujuria, el submundo del arte, las mafias del Este, por otro, han dado magníficos argumentos al género. 

En algunos grandes autores, como James M. Cain, David Goodis, Margaret Millar o Cornell Woolrich, ni siquiera hay la presencia de un detective. Son la excepción al punto anterior, sin duda, con resultados no menos extraordinarios. En ellos la capacidad narrativa, el poder envolvente de la prosa, la creación de ambientes mórbidos y personajes insólitos, el rescate del argot criminal, son lo que sostiene las historias.


3. Debe haber un malo tan malo como bueno es el detective. El antagonista debe de tener en vilo al lector. Cuanto mejor esté diseñado y menos típico sea mejor.

4. No puede dejar de haber al menos un personaje femenino de la mayor relevancia. Una mujer atractiva, fascinante, bella, peligrosa o frágil, bondadosa o malvada; como sea, este personaje es fundamental. Estamos hablando por cierto de la mayoría de las expresiones del género policial y negro, de los libros escritos por hombres o mujeres heterosexuales.

Puede haber variantes, un punto de vista feminista u homosexual, por supuesto; y en ese caso se producirán las inversiones correspondientes. El ingrediente erótico corre por cuenta de este componente del género, qué duda cabe. En este aspecto, maestros insuperados fueron Dashiell Hammett y William Irish.

5. Un ambiente exótico o inhabitual, a menudo desconocido para el lector mayoritario, ayuda mucho a crear atmósfera en la historia.

Esa es la palabra: atmósfera. Los que conocen tal ambiente descrito, también lo pueden apreciar. Agatha Christie fue hábil en ambientar sus historias en trenes o aviones, ciudades orientales o poblados rurales. Hammett en San Francisco, Chandler en Los Ángeles, Vázquez Montalbán en diversos lugares de España, Leo Malet en París, Woolrich en Nueva York, Arthur Upfield en los grandes espacios de Australia, y así tantos otros, nos ofrecen lugares, que dan un sabor especial a las historias que se cuentan.


6. Debe haber una razón plausible para el crimen o delito que se narra. Un mínimo de coherencia es conveniente, si no la narración deriva sin rumbo, se vuelve arbitraria; aún cuando en ocasiones se puede trabajar con el absurdo, las enfermedades mentales, el delirio, la alucinación o la fantasía. Así ocurre con las propias novelas de Gruber, pero también con las magníficas comedias de Chester Himes protagonizadas por sus despelotados detectives negros; o la poética saga de Ed y Am Hunter creada por Fredric Brown, gran maestro de dos géneros: el policial y la ciencia-ficción.

7. Todo buen relato criminal debe ir acompañado de un método de matar que sea particular a la historia. La muerte es un tema demasiado importante como para que se tome en forma superficial dentro de una buena novela policial o negra. James Ellroy con sus psicópatas, Tony Hillerman con sus pieles rojas o Rubem Fonseca con sus artistas de la navaja, son ejemplos de autores que han trabajado con finura la mente y el pulso de los asesinos. Hay muchos otros casos, sólo doy esos pocos.

8. Nunca está demás una pista oculta, un truco para desorientar al lector o una sorpresa. Tal vez este factor no sea tan imperioso, aunque de lo contrario tenemos una narrativa rutinaria, repetitiva, banal, adocenada. Lo peor que le puede ocurrir a un autor es que alguien diga: sus novelas son todas iguales y obvias. Los maestros del enigma clásico trabajaron mucho este aspecto, que no ha sido desdeñado por los mejores autores contemporáneos. Pienso en Ruth Rendell, Jean-Patrick Manchette, Jim Thompson o Bill Pronzini, autores que ofrecen cambios inesperados que encantan a sus seguidores.

9. Un factor de éxito en el género es la presencia de acción, ritmo y movimiento, todo ello acompañado de mucha emoción. La lata, que para muchos autores pretenciosos es la expresión más íntima de su yo, y para los críticos una muestra de profundidad, está descartada de la narrativa policial o negra. Las confesiones personales, a otra parte. Hay excepciones, y nadie puede dejar de turbarse con las dudas existenciales del detective Carvalho; pero la acción siempre retorna y se enseñorea.

10. Un final explosivo o inesperado es crucial. Las buenas novelas del género tienen que cerrarse, no pueden dejar cabos sueltos, tienen que responder a un lector que busca respuestas. Si hay que ganarse al lector con la primera frase, hay que secuestrarlo con la última. Fanatizarlo. Crearle adicción. El género policial y negro está hecho de cantidad y calidad. De muchos libros, con sus detectives retornando a la escena del crimen; y de calidad pareja, con los altibajos aceptables que hacen a cada lector tener su Maigret preferido, su Sherlock Holmes más amado, su Perry Mason predilecto, su Miss Marple más tierna, su Charlie Chan más astuto, su Mike Hammer más brutal...

Leadership Forum Galicia

Una amiga mía, María Fdez. García-Fajardo que trabaja en el campo del coaching, me ha pasado esta información sobre un congreso en Galicia sobre Liderazgo.  María estuvo el año pasado en el congreso y comenta que resultó una experiencia muy enriquecedora, con un nivel muy bueno de ponentes, y también con oportunidades de hacer "networking", en un entorno además muy propicio para relajarse un poco y hacer nuevos contactos como es A Coruña
Para más información o adquirir descuentos en el precio podéis contactar con María en el correo: mfgf@lifexecoaching.com
Por segundo año consecutivo y tras el éxito de la edición anterior, el Leadership Fórum Galicia desembarca de nuevo en A Coruña. Un evento que, como en el 2012, no dejará indiferente a nadie y que, como siempre, persigue arrojar una dósis de optimismo y esperanza a cada uno de los asistentes.
Durante dos días, el 31 de mayo y el 1 de junio, todo aquel interesado en el liderazgo y las habilidades directivas tendrá una cita ineludible en el Centro Cultural Ágora. Un gran elenco de ponentes pondrá sobre la mesa las claves y los entresijos del mundo empresarial, a través de charlas amenas.

Acciones, actividades y oportunidades

Acción: organización de un encuentro con ponentes internacionales y único de estas características en el que se potenciará la importancia del coaching y del liderazgo en las organizaciones.
Actividades Leadership Fórum: mesas redondas y conferencias de especialistas y expertos en temas de liderazgo, marca personal, habilidades directivas y coaching. Seguimiento del Fórum en redes sociales.

Precios

  • Público general: 140€
  • Precio grupos (3 o más personas): 15% de descuento
  • Precio especial para los asistentes del año pasado y/o miembros de alguna asociación profesional: 96€
  • Precio especial desempleados y/o estudiantes: 75€
  • Público cena networking: 60€
*Todos los precios incluyen la acreditación, material y coffe break. IVA INCLUIDO

Plazo de inscripción hasta el día 29 de mayo a las 10.00h.

Página web de María Fdez. García-Fajardo: www.lifexecoaching.com


jueves, 16 de mayo de 2013

El aprendizaje de las matemáticas (2)

En esta entrada vamos a ver la segunda parte del total de tres artículos sobre el aprendizaje de las matemáticas. Pincha aquí si quieres leer el primero que trata de entender los conceptos. En este artículo voy a hablar del segundo paso que es conocer las reglas.

Ya vimos lo importante que es entender el concepto de lo que estudiamos ya que las matemáticas son una abstracción. Es una abstracción con muchas aplicaciones prácticas, pero no deja de ser una abstracción y por eso a veces nos resultan difíciles y extrañas.

Las reglas son el siguiente paso y responden a la pregunta: ¿Cómo funciona? Es como el manual de instrucciones de un electrodoméstico, nos dicen cómo hacer las operaciones. Por ejemplo, los números decimales tienen unas reglas de funcionamiento. ¿Cómo se suman dos números decimales?

Aquí es donde entra la regla. En este caso, sería la siguiente regla:

Regla de la Suma en números decimales

1. Colocamos los números, de forma que las comas decimales estén en la misma columna, y se añaden los ceros necesarios para que todos tengan el mismo número de decimales. 

2.  Sumamos o restamos como si fueran números naturales, manteniendo la coma en su lugar correspondiente. 

La regla se explica mejor con un ejemplo:

1267,98 + 67,8 =

1267,98
0067,80
-----------
133578  -----> ahora ponemos la coma en el lugar correspondiente: 1335,78 (o lo ponemos directamente sin dar este paso).

A veces hay que añadir una regla adicional. Por ejemplo, en nuestro caso, en un número decimal se puede añadir ceros antes y después del número que éste no cambia. Fíjate que no ocurre lo mismo con los números naturales. En un número natural si añado un cero a la derecha lo modifico. En un número decimal no.

El siguiente paso sería hacer la regla para la resta, la multiplicación y la división. La regla de la resta es igual que la de la suma, pero la de la multiplicación es diferente.

Regla de la multiplicación en números decimales


 1.  Los multiplicamos como si fueran números naturales. 

 2.  Colocamos la coma en el resultado, separando tantas cifras como decimales sumen entre los dos factores, contando de derecha a izquierda. 

De nuevo hay que ejemplificar la regla mediante ejemplos y conviene detectar si hay conocimientos previos que nos falten o que falten al alumno. Por ejemplo, si tengo dificultades para multiplicar números naturales, cuando lo haga con números decimales la dificultad seguirá ahí y es probable que aumente.

Las reglas debemos guardarlas por escrito de forma clara y personalizada. Con el tiempo se nos olvidarán y entonces tendremos que mirar nuestros apuntes para recordarlas. Esto será muy importante de cara a los exámenes.  

Una vez que tenemos todas las reglas que necesitamos y que hemos comprendido los conceptos necesarios, pasamos al siguente paso que es hacer ejercicios, es decir, llevarlo a la práctica.

jueves, 9 de mayo de 2013

Una señal insólita

Vista de espaldas Keyra se podía asemejar a un rudo mecánico de taller. Su fuerte acento ruso y un ligero problema médico en una rodilla hacía que cojeara al caminar eliminando de su aspecto cualquier atisbo de finura o elegancia.

Morgan, el jefe de seguridad, entró en la sala de control y dio unos pasos hacia su mesa.

Cuando Keyra hablaba, su imagen de mujer tosca y desagradable se desvanecía por completo. Keyra no solo tenía una voz atractiva sino que su inquietante habilidad para argumentar solía dejar atónitos a la mayoría de los hombres en el departamento de detección de señales raras del National Earthquake Information Center.

–¿Dice usted que viene del lago? –exclamó el Jefe de Seguridad Morgan Mason aún con el café humeante cuando llegó hasta su mesa.
–Sí –contestó Keyra secamente –Lo he comprobado diez veces. Por mucho que los rusos lo nieguen, ahí está pasando algo.
–¿Algo cómo qué? –respondió Morgan sin pestañear.

Keyra cogió un puñado de papeles impresos que tenía sobre la mesa y seleccionó uno de ellos. Los gráficos eran incomprensibles.

–Hay movimiento –dijo Keyra apartando su melena rubia de la cara y señalando una gráfica que Morgan por supuesto no comprendió– y no es algo pequeño, debe ser muy grande, del tamaño de medio campo de fútbol.
–¿Un desprendimiento de rocas?
–Eso pensé, pero no encaja, es un movimiento rectilíneo, solo lo podría hacer algo como...
–¿Una máquina? ¿Insinúas que los rusos han metido una excavadora del tamaño de medio campo de fútbol? –le cortó Morgan.
–Tal vez sea un submarino.

Morgan frunció aún más el ceño. Estaba muy cansado. No había podido pegar ojo las últimas noches y ahora se enfrentaba a una... ¡no sabía qué nombre ponerle a esa situación! Consultó su reloj.

–¡No le quites ojo! –masculló entre dientes y se fue por la puerta escapando de la situación como siempre hacía.

Keyra se quedó sola en su mesa frustrada de tener un jefe tan incompetente. Luego observó con atención las cinco pantallas de ordenador e hizo unas comprobaciones. La masa se había movido cuatro veces a intervalos irregulares y en distintos ángulos. Era imposible que eso lo hiciera una roca.

Aquellos gráficos tal vez podrían ser algo diferente, pero no se había atrevido a decirle nada a Morgan. Ese imbécil seguro que lo estropearía todo. Tal vez tuvieran conexión con algo que llevaba mucho tiempo buscando. Una prueba, una simple prueba bastaría. Una señal como esa solo podía tratarse de...

Sonó el teléfono. Keyra pegó un brinco. Al sonar otra vez lo descolgó.

–¿Sí?
–¿Keyra?

Era su novio Oleg.

–¿No duermes?
–¡No! –dijo Oleg entusiasmado –he estado pensando en lo que hablamos. Al final creo que lo mejor será que hagamos lo que tú dijiste.
–¿Oleg? –dijo Keyra hablando en un susurro –Creo que he encontrado algo gordo.
–¿Cómo?
–¿Te acuerdas del lago Vostok?
–¡Sí!
–Hay algo dentro. Algo que se está moviendo y solo se me ocurre una explicación a que algo tan grande del tamaño de medio campo de fútbol se esté moviendo dentro de un lago subglacial en el que nadie ha entrado en millones de años.

Por un momento se hizo el silencio en la línea. Keyra respiraba algo aceleradamente por la emoción.

–Oleg tiene que ser una nave espacial.

(continuará)